Woundra, el parche vegetal creado en Carolina del Norte para tratar heridas

Woundra, el parche vegetal creado en Carolina del Norte para tratar heridas

Tabla de contenidos

Raleigh.- Investigadores de la Universidad Estatal Agrícola y Técnica de Carolina del Norte (NC A&T) desarrollan Woundra, un vendaje para heridas a base de plantas que combina hidrogeles de celulosa con nanotecnología y que podría llegar al mercado como producto de venta libre en un plazo de entre nueve y 15 meses.

El equipo concibió y diseñó el producto en la Escuela Conjunta de Nanociencia y Nanoingeniería (JSNN). NC A&T solicitó una patente provisional para el invento y sus investigadores consiguieron financiación y socios corporativos para avanzar hacia su comercialización, según Michael Curry, coordinador del programa de posgrado en nanoingeniería.

El proyecto obtuvo $25,000 de NCInnovation después de ganar un concurso de presentación de proyectos. Esta iniciativa público-privada estatal busca acelerar la comercialización de innovaciones que surgen de las universidades de investigación de Carolina del Norte.

«Acabamos de ganar un concurso de presentación de proyectos de NCInnovation», explicó Curry.

Un vendaje que busca cumplir varias funciones

Woundra utiliza hidrogeles a base de celulosa que permiten controlar la liberación de sustancias antimicrobianas y buscan ofrecer seguridad celular y biodegradabilidad. La celulosa constituye un polímero común en las plantas, mientras que los hidrogeles forman redes de polímeros capaces de absorber y retener grandes cantidades de agua o fluidos biológicos.

Curry explicó que los dispositivos convencionales para tratar heridas suelen concentrarse en controlar el entorno de cicatrización o en administrar tratamientos. Los investigadores diseñaron Woundra para combinar ambas funciones.

«Diseñamos Woundra para que fuera una solución integral, donde se puede controlar el entorno de cicatrización de la herida, pero también administrar los tratamientos necesarios: antimicrobianos, antibacterianos, antifúngicos o incluso un semiconductor con propiedades eléctricas que pueden ayudar al cierre de la herida», señaló.

Los científicos han identificado pequeñas señales eléctricas durante el proceso de cicatrización. De acuerdo con la explicación del proyecto, los vendajes que incorporen semiconductores podrían reforzar esas señales y ayudar a orientar a las células que participan en la reparación del tejido.

Desde miel de Manuka hasta aceite de cáñamo

El equipo estudia diferentes ingredientes para las formulaciones de Woundra. Entre ellos figura la miel de Manuka, producida por abejas que obtienen néctar del arbusto de Manuka, originario de Nueva Zelanda y Australia.

Los investigadores también contemplan el quitosano, una sustancia derivada de la quitina presente en los caparazones de camarones, cangrejos y otros crustáceos. Además, consideran incorporar melanina y aceite de cáñamo en futuras formulaciones.

Según Curry, esta flexibilidad permitiría adaptar el producto a distintos tipos de piel y alergias.

«Alguien puede ser alérgico a la miel de Manuka, pero podemos añadir aceite de cáñamo u otro ingrediente. Esa es la gran ventaja», afirmó.

La nanoestructura del producto busca controlar la humedad y mantener condiciones de alta oxigenación. El equipo planea ofrecer Woundra en pomada, espuma y parche.

Refuerzan el parche para evitar que se rompa

Los investigadores también incorporan alcohol polivinílico (PVA), un material sintético de uso común en productos médicos, para aumentar la resistencia estructural y evitar que el parche se rompa con facilidad.

Hoda Motaghed, estudiante de doctorado de JSNN y líder del equipo de investigación, explicó que el PVA también incrementa la capacidad de absorción de los hidrogeles. Esta característica ayuda al material a conservar su flexibilidad y forma y, al mismo tiempo, mantiene un ambiente húmedo para favorecer la cicatrización.

El producto podría tener aplicaciones particulares para personas que sufren heridas en granjas o zonas rurales y no pueden acceder inmediatamente a atención médica, indicó Curry. También podría servir a padres cuyos hijos sufran cortes o quemaduras y formar parte del equipo que transportan los servicios de emergencia.

Primera versión podría llegar en nueve a 15 meses

El equipo planea lanzar inicialmente Woundra como producto de venta libre, con una fórmula que utilizará únicamente el hidrogel y sus propiedades antimicrobianas naturales. Curry calcula que esta primera versión podría llegar al mercado dentro de nueve a 15 meses.

En una etapa posterior, los investigadores buscarán la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para comercializar una versión como dispositivo médico de Clase II, que incorporaría antimicrobianos y otros aditivos destinados a la cicatrización.

Curry estima que ese proceso requerirá aproximadamente 20 meses adicionales.

Socios para llevar Woundra al mercado

Woundra también captó la atención de Anthro Ventures, una firma de inversión especializada en salud y ciencias biológicas que apoya a empresas de dispositivos médicos desde su desarrollo clínico hasta su comercialización.

Anthro Ventures ayudará al equipo a cumplir con las regulaciones federales necesarias para llevar Woundra al mercado, mientras NC A&T conservará la propiedad de la tecnología.

Gabe Turner, asesor jurídico de Anthro Ventures, señaló que la compañía considera que la ingeniería de nanocelulosa puede desempeñar un papel en el futuro de la cicatrización de heridas y la salud de la piel.

«La capacidad de Mike y Hoda para comprender y poner en práctica la ciencia que hay detrás de la cicatrización de heridas nos entusiasma y nos hace pensar en las oportunidades que Woundra, en particular, puede ofrecer para ayudar a mejorar la salud general de nuestras comunidades», afirmó Turner.

El equipo también colabora con EcoTrust para preparar la futura producción del producto.

«Una vez que tengamos el prototipo listo para la producción, trabajarán con nosotros para diseñar cómo fabricarlo a un costo muy bajo», explicó Curry.

El avance de Woundra se concentra ahora en completar el prototipo, definir su producción y cumplir los pasos regulatorios necesarios para trasladar una tecnología desarrollada en Carolina del Norte desde el laboratorio hasta el mercado.

Si te ha sito útil el artículo, compártelo

Facebook
LinkedIn
X
CONOCE NUESTROS AGENTES