Raleigh.- Las mujeres participan en las decisiones de más de la mitad de las fincas de Estados Unidos y desempeñan funciones que abarcan la producción, las finanzas y la continuidad de los negocios familiares.
El Censo Agropecuario de 2022 contabilizó 1.224.726 productoras, equivalentes al 36% del total nacional, y registró presencia femenina en el 58% de las operaciones agrícolas.
El informe del Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas (NASS), que publicó estos resultados en junio de 2024, muestra el alcance económico de esa participación: las fincas con al menos una productora generaron 222.000 millones de dólares en ventas agrícolas, el 41% del total del país, y abarcaron el 46% de la superficie agrícola. Estas cifras incluyen operaciones que mujeres y hombres administran conjuntamente.
Su contribución también destaca en la gestión del negocio. El 78% de las productoras intervenía en decisiones cotidianas y el 71% participaba en el registro de cuentas o la administración financiera. Además, alrededor de la mitad tomaba decisiones sobre comercialización, ganado y sucesión de la finca.
Los datos también ayudan a dimensionar los desafíos del sector. Entre 2017 y 2022, el número de productoras disminuyó un 0,2%, mientras que el total de productores cayó un 0,8%. Por tanto, la presencia femenina en el campo no implica por sí sola un crecimiento en el número de agricultoras.
Más mujeres al frente de nuevos negocios
Un análisis más reciente del Servicio de Investigación Económica del USDA, actualizado en mayo de 2026 con datos de 2024, señala que las mujeres encabezaban la operación cotidiana de unas 270.518 fincas. Representaban el 15% de quienes asumían esa responsabilidad principal.
Ese porcentaje mide una función más específica que la participación en decisiones que registra el censo, por lo que ambas cifras describen aspectos distintos del trabajo femenino.
El mismo análisis muestra una presencia importante en los nuevos emprendimientos: el 19% de las operadoras principales dirigía fincas de productores principiantes, frente al 13% de los hombres. El USDA considera principiantes a quienes acumulan diez años o menos de experiencia en la operación agrícola.
Interés en liderar y capacitarse
Una investigación que la Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas (American Farm Bureau Federation) presentó en junio de 2026 aporta otra perspectiva. Más de 4.300 mujeres vinculadas con la agricultura respondieron una encuesta que, junto con grupos de discusión, exploró sus experiencias y necesidades.
Cerca del 90% de las encuestadas manifestó interés en asumir funciones de liderazgo ahora o en el futuro. Sin embargo, sus respuestas también señalaron necesidades de apoyo para compatibilizar el trabajo con las responsabilidades de cuidado, fortalecer habilidades y preparar su futuro financiero.
El 56% expresó interés en capacitación empresarial y financiera; el 44%, en manejo de equipos o habilidades técnicas, y el 52%, en sucesión agrícola o transferencia de la propiedad. Estos resultados describen a las participantes del estudio y no equivalen a un conteo de todas las agricultoras del país.
El Centro Nacional de Tecnología Apropiada (NCAT) también ofrece recursos dirigidos a agricultoras principiantes y experimentadas. Su programa aborda asuntos como equipos adecuados para las mujeres y comparte experiencias de productoras. Entre sus ejemplos figura Andal Sundaramurthy, quien cultiva frutas, verduras y flores en una finca de menos de un acre en New Hampshire y vende mediante suscripciones, un puesto agrícola y un mercado local.
Las investigaciones muestran así una participación que atraviesa distintas escalas del campo estadounidense: mujeres que producen alimentos, administran cuentas, desarrollan mercados y preparan el futuro de las fincas familiares.