Los hongos que ayudan a reducir el riesgo de incendios forestales

Los hongos que ayudan a reducir el riesgo de incendios forestales

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Raleigh.- ¿Sabías que algunos hongos pueden ayudar a disminuir el riesgo de incendios forestales? Aunque no apagan las llamas, sí pueden colaborar en una tarea importante. Descomponer la madera muerta que se acumula en los bosques y que, en determinadas condiciones, puede convertirse en combustible.

Eso es lo que están haciendo los equipos y voluntarios de Conserving Carolina en Florence Preserve, una reserva natural ubicada en la región montañosa del oeste de Carolina del Norte. Allí comenzaron a introducir hongos ostra blancos en grandes troncos caídos para acelerar su descomposición.

Hongos que se alimentan de madera

Los hongos ostra blancos son capaces de descomponer la madera gracias a las enzimas que producen. En lugar de dejar que los troncos se degraden lentamente por procesos naturales, su presencia puede acelerar ese proceso.

En Florence Preserve, los equipos están aplicando esta técnica a grandes árboles que quedaron derribados, entre ellos algunos afectados por el huracán Helene, que golpeó con fuerza el oeste del estado en septiembre de 2024.

El objetivo es reducir la acumulación de madera de gran tamaño, que puede arder durante períodos prolongados y seguir generando brasas o puntos calientes incluso después de que las llamas principales hayan sido controladas.

Cuando el fuego parece apagado, el peligro puede continuar

Los troncos grandes presentan un desafío para quienes trabajan en la prevención de incendios. Pueden quemarse lentamente y mantener focos de calor durante mucho tiempo, por lo que los equipos de emergencia deben revisar las zonas afectadas, apagar los puntos calientes y asegurarse de que no vuelvan a encenderse.

Este trabajo de limpieza, conocido en inglés como mop-up, puede llevar mucho tiempo. Reducir la cantidad de madera acumulada antes de un incendio ayuda a disminuir ese problema.

Por eso, la estrategia de Conserving Carolina combina la acción de los hongos con otras medidas de manejo forestal, incluidos los incendios controlados, que se realizan bajo condiciones planificadas para reducir la vegetación combustible y manejar el paisaje.

Proteger el bosque también es proteger a los vecinos

Parte de la madera se encuentra cerca de los límites de la reserva, junto a terrenos privados donde hay viviendas. Allí se está preparando una franja de protección para reducir el riesgo de que un incendio se propague hacia las propiedades vecinas.

La idea es que, a medida que los hongos descompongan los troncos y se realicen las quemas controladas, disminuya progresivamente la cantidad de material combustible acumulado en el bosque.

Los hongos, por sí solos, no eliminan el peligro de incendios ni sustituyen otras medidas de prevención. Son una herramienta más dentro de una estrategia que busca mantener los bosques en mejores condiciones y reducir los riesgos para las comunidades cercanas.

La iniciativa demuestra que, en la naturaleza, incluso organismos pequeños y muchas veces ignorados pueden cumplir una función importante. En este caso, los hongos no necesitan apagar un incendio: ayudan a reducir parte del material que podría alimentarlo.

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