Raleigh.- Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte identificaron a un escarabajo que está causando graves daños en plantaciones comerciales de arándanos del estado.
Se trata del Prionus imbricornis, un insecto cuyas larvas viven bajo tierra y se alimentan de las raíces de los arbustos. El estudio confirmó por primera vez que esta especie ataca directamente los cultivos de arándanos en Carolina del Norte.
Los científicos explicaron que el problema resulta difícil de detectar porque las larvas pueden permanecer escondidas en las raíces entre tres y cinco años antes de convertirse en escarabajos adultos. Durante ese tiempo, excavan túneles y destruyen gradualmente el sistema radicular de las plantas.
Plantas que mueren sin una causa aparente
Los agricultores suelen notar el problema cuando las plantas comienzan a marchitarse, pierden hojas o muestran ramas secas. En muchos casos, los arbustos quedan tan debilitados que pueden arrancarse fácilmente del suelo durante la cosecha o por la acción del viento.
La investigación reveló que cientos de plantas ya han muerto a causa de la infestación y que miles más presentan señales sospechosas de daño en la principal zona productora de arándanos del estado. Los investigadores confirmaron infestaciones en más de 200 hectáreas de cultivos.
Una amenaza para una industria importante
Los condados de Sampson, Pender y Bladen concentran gran parte de la producción de arándanos de Carolina del Norte. Productores de estas zonas comenzaron a reportar daños severos en las raíces desde hace varios años, lo que llevó a los científicos a investigar el origen del problema.
Tras analizar muestras de larvas y compararlas con ejemplares adultos mediante pruebas genéticas, los investigadores confirmaron que el responsable es el Prionus imbricornis.

¿Cómo combatirlo?
Los expertos recomiendan revisar periódicamente las plantas, especialmente aquellas que muestran signos de debilitamiento. En infestaciones severas, la recomendación es retirar y destruir las plantas afectadas para evitar que las larvas completen su ciclo y continúen propagándose.
Aunque este escarabajo ya había sido relacionado con daños en manzanos, nogales y otros árboles frutales, esta investigación confirma por primera vez que también representa una amenaza importante para los cultivos comerciales de arándanos en Carolina del Norte.
Los investigadores consideran que el hallazgo permitirá desarrollar mejores estrategias para proteger una industria agrícola que genera millones de dólares y empleo para numerosas comunidades rurales del estado.