Raleigh.- Lo que hoy es una organización de apoyo directo a agricultores comenzó, en realidad, como una consultora pequeña y como una apuesta por el talento joven. Hablemos de Biodiversa Puerto Rico, una compañía dedicada a la consultoría en conservación e implementación agrícola.
En 2018, Javier Medina Sánchez ingresó como pasante y, desde entonces, su historia quedó entrelazada con la evolución de la organización. A lo largo de esos años pasó por tres etapas institucionales distintas, una de ellas es mano-Y-ola.
Desde sus primeros días, Javier trabajó de la mano con Nolo Martínez y su equipo. Esa relación se fortaleció con el tiempo, al punto de que hoy Javier forma parte de la junta directiva de Asekia.
Javier representa la materialización de una visión: de pasante a líder. Incluso recuerda con humor cuando Javier le decía, en broma, que quería ser como él “cuando fuera grande”. Hoy, esa frase resume un proceso real de mentoría, confianza y crecimiento.
En marzo de este año, Javier dio un paso decisivo al fundar Biodiversa, una iniciativa que consolida todo lo aprendido y lo pone al servicio de otros agricultores.
El rol estratégico de los pasantes
Desde sus inicios, la organización mano-Y-Ola hoy convertida en Asekia, entendió que los pasantes no eran apoyo operativo, sino actores clave. Se buscaban jóvenes con flexibilidad de personalidad, profesionalismo y capacidad de adaptación. Al tratarse de internados en Estados Unidos, en coordinación con una agencia federal, el bilingüismo era un requisito esencial.
Los pasantes debían poder moverse entre distintos estados, oficinas y tareas, alineando sus intereses profesionales con las necesidades de la agencia. Un pilar central del trabajo liderado por Nolo era que los agricultores hispanohablantes pudieran comprender y acceder a recursos disponibles únicamente en inglés.

En ese puente cultural y lingüístico, los pasantes desempeñaban un rol fundamental, interactuando directamente con campesinos y pequeños agricultores.
Biodiversa: agricultura, sostenibilidad y visión de largo plazo
Biodiversa nace con una misión clara: demostrar que la agricultura puede ser sustentable, productiva y aliada del ambiente. Su enfoque parte de concientizar sobre la biodiversidad en la finca sin sacrificar la producción, promoviendo la idea de que la agricultura, bien aplicada, puede convertirse en un agente de cambio y salud.
La organización ofrece consultoría individual a agricultores mediante un proceso estructurado. Inicia con una llamada introductoria, seguida de una “cita médica” de entre dos y tres horas para comprender la visión del cliente.

A partir de allí se diseña un plan de trabajo que puede abarcar de uno a cinco años. Las prácticas sustentables se implementan de manera gradual, permitiendo que el agricultor experimente, evalúe y adapte las técnicas a su realidad.
Javier compara este proceso con una “receta de chef”: la base existe, pero cada agricultor, con su experiencia, la ajusta a su propio estilo.
Actualmente, Biodiversa desarrolla tres proyectos en Puerto Rico:
- Diseños en permacultura, que pueden abarcar una finca completa o áreas específicas.
- Un proyecto con ovejas en Comerío, enfocado en sistemas de pastoreo para mejorar la eficiencia productiva.
- Un proyecto a gran escala en Yabucoa, en una finca orgánica que produce plátano, guineo, café y cacao, con una visión integral de Farm to Table.
Jóvenes agricultores como agentes de innovación
La organización reconoce en los jóvenes agricultores una herramienta clave para la innovación. Son ellos quienes, con mayor apertura a nuevas tecnologías y prácticas, facilitan que agricultores de mayor edad adopten cambios.
Por ello, se trabaja directamente con los hijos de agricultores —entre 12 y 18 años— apoyándolos en pequeños emprendimientos como la crianza de gallinas o vacas. Al ver resultados concretos, los padres cambian su perspectiva y se animan a replicar esas prácticas. El cambio no se impone: se demuestra.
Una mirada internacional que fortalece lo local
Durante su bachillerato, Javier viajó a Perú y Costa Rica, donde observó el profundo valor social y cultural de la agricultura en Latinoamérica. Esa experiencia despertó su interés por la agricultura internacional, lo que lo llevó a cursar una maestría en desarrollo agrícola internacional en la Universidad de Ohio State.
Intentó realizar un fellowship en Uganda —cancelado por la pandemia— enfocado en educación agrícola, liderazgo y emprendimiento juvenil. Posteriormente trabajó dos años como conservacionista de suelo en Virginia y participó en un proyecto en Guatemala que buscaba formar jóvenes y convertirlos en catalizadores de innovación dentro de sus comunidades. Aunque ese proyecto se canceló por razones políticas, reforzó su convicción sobre el rol transformador de la juventud rural.
Antecedentes en Puerto Rico y el origen del emprendimiento
Antes de Biodiversa, Javier trabajó con una organización sin fines de lucro en proyectos de conservación agrícola y educación de agricultores. En solo dos años logró establecer 115 sistemas silvopastoriles en Puerto Rico. Sin embargo, el cambio de administración canceló el programa. Lejos de detenerlo, esa experiencia fue el detonante para emprender y crear Biodiversa.
Finalmente, Javier insiste en la importancia de la adaptación y el aprendizaje constante. Recomienda integrar distintas áreas de la agricultura y entenderla como un sistema completo, donde la salud del suelo, los animales y los cultivos trabajan de forma conjunta. La agricultura no es sólo trabajo físico: es diseño, estrategia y visión de futuro para las próximas generaciones.