El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció la emisión final de pagos del Programa de Ayuda de Emergencia para Ganado (ELRP, por sus siglas en inglés), destinados a productores afectados por sequías, inundaciones e incendios forestales durante 2023 y 2024.
En total, la Agencia de Servicios Agrícolas (FSA) ha distribuido más de $1,89 mil millones en asistencia.
¿Quiénes recibirán pagos?
Los pagos están dirigidos a ganaderos que sufrieron pérdidas debido a:
- Sequías severas
- Incendios forestales
- Inundaciones
- Condiciones deficientes de forraje
El financiamiento proviene de la American Relief Act de 2025, que asignó $2 mil millones para apoyar al sector ganadero afectado por desastres naturales en esos años.
Sequía e incendios en tierras federales
Los productores que ya habían recibido un pago inicial por pérdidas debido a la sequía o a incendios recibirán ahora un segundo pago automático.
- El primer pago se redujo en un 35% para no exceder el presupuesto.
- El nuevo pago equivale al 8,2 % adicional del monto calculado.
- Esto eleva el factor total de ayuda al 43,2 % del monto elegible.
- La asistencia total para esta categoría supera los $1.289 millones.
Inundaciones e incendios en tierras no federales
En el caso de pérdidas por inundaciones o incendios en tierras no administradas por el gobierno federal:
- Los productores elegibles recibirán el 100% del monto aprobado en un solo pago.
- No se aplicó reducción ni factor de ajuste.
- El total distribuido en esta categoría es de $604 millones.
Límite de pago
El programa establece un límite combinado de:
- $125,000 por año del programa (2023 y 2024).
Los productores que ya alcanzaron ese máximo no podrán recibir pagos adicionales.
Sin embargo, pueden solicitar una excepción para elevar el límite a $250,000, presentando el formulario FSA-510 antes del 2 de noviembre de 2026.
¿Por qué es importante?
Las operaciones ganaderas en todo el país han enfrentado interrupciones significativas debido a eventos climáticos extremos en los últimos años. Según el USDA, estos pagos buscan garantizar que los productores puedan continuar operando y mantener estable el suministro alimentario nacional.