El Servicio Forestal de Carolina del Norte (N.C. Forest Service) encendió una alerta esta temporada. Con la llegada del otoño, el riesgo de incendios forestales aumenta significativamente en todo el estado. La agencia pide a toda la comunidad que tome precauciones antes de realizar cualquier quema al aire libre.
Según el N.C. Forest Service la actividad de incendios forestales aumenta cada año entre octubre y principios de diciembre. Las hojas caídas, la vegetación seca y los días ventosos crean condiciones peligrosas. Un pequeño fuego puede convertirse en un incendio forestal en minutos.