Protegen 136 acres para salvar especies que viven en sus arroyos

Protegen 136 acres para salvar especies que viven en sus arroyos

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Raleigh.- Una nueva adquisición de tierras en Franklin County acaba de sumar 136 acres al Shocco Creek Game Land, un área destinada a la conservación de la vida silvestre y a las especies que viven en sus arroyos.

Pero detrás de esas hectáreas hay algo mucho más importante: la protección permanente de hábitats para seis especies acuáticas incluidas en la lista federal de especies amenazadas o en peligro.

La adquisición fue realizada por la North Carolina Wildlife Resources Commission (NCWRC). Permite conservar un extenso tramo de las orillas de los arroyos, conectar terrenos que ya estaban protegidos y eliminar un gran “hueco” que quedaba dentro del área de conservación.

Un refugio para especies que viven bajo el agua

El terreno tiene un valor especial porque se encuentra dentro de la cuenca de Shocco Creek y ofrece hábitat para especies que dependen de la buena calidad del agua.

Entre ellas están:

  • Yellow lance, un pequeño mejillón de agua dulce.
  • Atlantic pigtoe, otro mejillón nativo.
  • Carolina madtom, un pequeño pez de agua dulce.
  • Tar River spinymussel, un mejillón especialmente vulnerable.
  • Neuse River waterdog, una salamandra acuática.

Además, el dwarf wedgemussel habita Little Shocco Creek y Shocco Creek aguas arriba de la propiedad.

Aunque muchos de estos nombres probablemente no resulten familiares, son parte de un ecosistema extremadamente delicado. La calidad y continuidad de los arroyos son fundamentales para que estas especies puedan sobrevivir.

Más que proteger animales

La nueva propiedad no solo beneficia a la fauna.

Al incorporarse al Shocco Creek Game Land, permite proteger la calidad del agua río abajo, unir terrenos que ya estaban bajo conservación y ampliar las posibilidades de manejo del área.

También significa más espacio y oportunidades de acceso para quienes disfrutan de la naturaleza y las actividades al aire libre en Carolina del Norte.

En otras palabras, 136 acres que antes eran una pieza aislada ahora pasan a formar parte de un paisaje de conservación mucho más grande y conectado.

Una compra financiada para conservar

La adquisición fue posible gracias a fondos del North Carolina Land and Water Fund, el NCWRC Nongame Aquatic Fund y los fondos Pittman-Robertson para restauración de fauna administrados a través del U.S. Fish and Wildlife Service.

La propiedad queda así protegida a perpetuidad, asegurando que este tramo de Shocco Creek y sus alrededores continúen funcionando como hábitat para estas especies.

Y quizá lo más interesante es que, cuando se habla de conservación, muchas veces se piensa en grandes bosques o animales espectaculares.

Pero también hay que mirar debajo de la superficie.

Porque en estos pequeños arroyos viven especies que necesitan aguas limpias, hábitats conectados y lugares protegidos para tener una oportunidad de sobrevivir.

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