Raleigh.- El Departamento de Agricultura de Estados Unidos, a través de la Farm Service Agency (FSA), impulsa varios programas de préstamos para ayudar a agricultores y ganaderos a iniciar, mantener o ampliar sus actividades productivas.
La entidad busca fortalecer las granjas familiares y facilitar el acceso al financiamiento, sobre todo para quienes enfrentan dificultades para conseguir créditos en bancos o entidades privadas.
La FSA ofrece dos grandes modalidades de apoyo: préstamos directos y préstamos garantizados.
Los préstamos directos
Llegan directamente desde la agencia federal, mientras que los garantizados funcionan mediante bancos o cooperativas financieras, con respaldo parcial del gobierno.
Este sistema permite que más productores accedan a recursos económicos para seguir trabajando sus tierras.
Entre los programas más importantes destacan estas entregas:
- Préstamos para compra de tierras
- Préstamos para propiedades agrícolas
Los productores pueden usar este dinero para adquirir una granja, ampliar terrenos, construir infraestructura o mejorar sistemas de conservación de agua y suelo.
La FSA entrega préstamos directos de hasta $600 mil y respalda financiamientos comerciales que alcanzan más de $2.3 millones.
Dinero para comprar una granja
La agencia también brinda préstamos operativos para cubrir gastos diarios de producción, comprar maquinaria, reparar instalaciones o refinanciar deudas.

Los préstamos directos llegan hasta $400 mil y los agricultores cuentan con un plazo máximo de siete años para devolver el dinero.
Uno de los programas más llamativos beneficia a agricultores principiantes y comunidades históricamente excluidas.
El llamado “Down Payment Program” ayuda a comprar una granja mediante un pago inicial reducido.
El solicitante debe aportar al menos el 5 % del valor de la propiedad y puede acceder a préstamos con tasas de interés bajas y plazos largos.
Programa para los jóvenes
La FSA también piensa en los jóvenes. El programa Youth Loans ofrece préstamos de hasta $10 mil para personas entre 10 y 20 años que participan en proyectos agrícolas educativos. Estos proyectos deben desarrollarse con el apoyo de organizaciones juveniles vinculadas al campo, como clubes agrícolas o programas estudiantiles.
Huracanes, sequías y más
Otro apoyo importante aparece durante emergencias naturales. Los préstamos de emergencia ayudan a agricultores y ganaderos afectados por huracanes, sequías, inundaciones u otros desastres. Los fondos permiten recuperar propiedades, cubrir costos de producción o reorganizar las operaciones agrícolas.

Los productores pueden solicitar hasta $500 mil según las pérdidas registradas.
Además, la FSA impulsa préstamos de conservación para quienes desean proteger el medio ambiente y aplicar prácticas sostenibles en sus terrenos. Los agricultores pueden invertir en proyectos incluidos dentro de planes aprobados de conservación o manejo forestal.
Para acceder a estos beneficios, los solicitantes deben cumplir varios requisitos básicos. Entre ellos figuran mantener un buen historial crediticio, trabajar como agricultores familiares y demostrar que no consiguen financiamiento razonable en otras entidades. También deben encontrarse al día con sus obligaciones federales.
La FSA no solo presta dinero.
Acompañamiento y planificación
La agencia también acompaña a agricultores y ganaderos en temas de planificación, manejo financiero y recuperación económica.
Cuando un productor enfrenta problemas para pagar, la entidad evalúa alternativas como reprogramar cuotas, reducir intereses o reorganizar la deuda para evitar que las familias pierdan sus tierras.
El programa busca mantener viva la actividad agrícola familiar y abrir oportunidades para nuevos productores en todo Estados Unidos.