Raleigh.- La mosca linterna moteada, una de las plagas invasoras más destructivas para la agricultura, ya se encuentra establecida en tres nuevos condados de Carolina del Norte.
El North Carolina Department of Agriculture and Consumer Services confirmó poblaciones reproductoras en Davidson, Rowan y Caswell, lo que eleva a siete el número total de condados con presencia confirmada en el estado.
Inspectores detectaron focos activos a lo largo de los corredores de la Interestatal 85 y la I-285, atravesando Davidson y extendiéndose hacia Salisbury, en Rowan. Técnicos también identificaron zonas infestadas en el área de Pelham, en Caswell, conectadas por la carretera estadounidense 29 con focos en Danville, Virginia, así como en Reidsville y Winston-Salem.
La plaga apareció por primera vez en el estado en 2022, en Kernersville. Desde entonces, equipos estatales intensificaron la vigilancia y ampliaron el monitoreo. En la primavera de 2025 confirmaron poblaciones en Caldwell y Rockingham, y ahora suman los nuevos hallazgos.
Originaria de Asia, la mosca linterna moteada se detectó por primera vez en Estados Unidos en Pensilvania en 2014. Desde entonces avanzó rápidamente y hoy afecta a todos los estados que limitan con Carolina del Norte. El insecto puede alimentarse de más de 100 especies de plantas, incluidos árboles frutales, arces y cultivos clave para la industria vitivinícola. La ausencia de depredadores naturales en el país facilita su expansión.
¿Cómo viajan largas distancias?
Los insectos suelen viajar adheridos a vehículos, remolques, maquinaria y equipos almacenados al aire libre. Las masas de huevos que depositan en otoño sobreviven al invierno y eclosionan en primavera, incluso si alguien las transporta sin darse cuenta a otra zona.
Las autoridades mantienen activos los trabajos de investigación y respuesta en los sitios identificados. Operadores autorizados aplicarán tratamientos entre abril y octubre, con prioridad en propiedades comerciales y terrenos en desarrollo, donde existe mayor riesgo de propagación.
El departamento exhorta a los residentes a revisar vehículos y pertenencias al aire libre y a reportar cualquier avistamiento sospechoso mediante la herramienta digital habilitada por el estado. La detección temprana y la colaboración ciudadana resultan claves para frenar el avance de esta plaga que amenaza cultivos y ecosistemas en Carolina del Norte.