Los polinizadores: aliados silenciosos del campo y de nuestra mesa

Los polinizadores: aliados silenciosos del campo y de nuestra mesa

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Raleigh.- Cada vez que una abeja, uno de los polinizadores más conocidos, visita una flor o una mariposa revolotea sobre un cultivo, ocurre algo decisivo para nuestra alimentación.

En Estados Unidos viven cerca de 4 000 especies de abejas silvestres nativas, y todas aportan a la polinización agrícola. A ellas se suman aves, murciélagos, mariposas, polillas, moscas, avispas y escarabajos. Juntos permiten que muchas plantas se reproduzcan y den frutos.

Tanto en Carolina del Norte como en Puerto Rico, los polinizadores clave incluyen una gran diversidad de abejas nativas (más de 500 especies solo en Carolina del Norte).

Hermosa relación

La relación funciona como un intercambio justo: los polinizadores ayudan a los cultivos y, a cambio, encuentran alimento, refugio y energía para sobrevivir.

Según la FAO, este vínculo mueve más de 235 mil millones de dólares al año en la economía mundial. Además, hasta el 35 % de los cultivos alimentarios del planeta dependen de los polinizadores animales. Dicho de forma simple: uno de cada tres bocados que comemos existe gracias a ellos.

Una base clave para la agricultura y la economía

La agricultura estadounidense se apoya directamente en la salud de los polinizadores.

Cada año, los insectos polinizadores generan más de 34 mil millones de dólares en valor económico y garantizan una dieta variada con frutas, frutos secos y verduras.

Las abejas melíferas, aunque no son nativas del país, aportan hasta 5 400 millones de dólares en productividad agrícola. Sin embargo, las especies nativas —como abejorros, mariposas, polillas y hormigas— cumplen un papel igual de importante en campos y huertos de todo el territorio.

Cultivos que dependen de ellos

Alimentos cotidianos como almendras, manzanas, arándanos, cerezas, tomates, calabazas y alfalfa necesitan la visita de insectos o aves para producir.

Pero su aporte va más allá de la comida: los polinizadores fortalecen la biodiversidad, favorecen el crecimiento de la vegetación, ayudan a prevenir la erosión del suelo, mejoran la calidad del agua y aumentan la captura de carbono.

Amenazas que ponen en riesgo el equilibrio

El Servicio de Pesca y Vida Silvertre de los Estados Unidos añade que, durante los últimos 25 años, muchas especies de polinizadores han sufrido fuertes caídas en sus poblaciones.

La pérdida de hábitat, las enfermedades y el cambio climático encabezan las principales amenazas.

Algunas especies dependen de una sola planta para alimentarse.

La mariposa monarca, por ejemplo, solo consume algodoncillo en su etapa de oruga.

Mariposa Monarca/Crédito: Freepik

Cuando desaparecen estas plantas, los insectos pasan hambre y la polinización disminuye. La expansión de carreteras, céspedes uniformes y jardines con plantas no nativas reduce los sitios de alimentación y anidación. Además, el aumento de las temperaturas adelanta la floración, lo que deja a muchos polinizadores sin alimento en el momento clave.

Acciones en marcha para protegerlos

Hoy, más de 70 especies de polinizadores figuran como amenazadas o en peligro de extinción. Frente a este escenario, diversas organizaciones trabajan para restaurar hábitats y apoyar su conservación.

Proyectos recientes ya muestran resultados:

  • La restauración de casi 400 acres de praderas y pastizales en Washington y California.
  • El Bumble Bee Atlas, una iniciativa nacional que convoca a voluntarios para recopilar datos sobre abejorros nativos.
  • Programas que impulsan la recuperación de praderas en el Medio Oeste y la siembra de flores silvestres nativas en parques y terrenos públicos.

Los agricultores cumplen un rol central. Muchos ya aplican prácticas climáticamente inteligentes, como cultivos de cobertura, menor labranza y métodos naturales de control de plagas, que cuidan el suelo y benefician a los polinizadores.

Cómo puede ayudar la ciudadanía

Proteger a los polinizadores no requiere grandes inversiones. Cualquiera puede sumar desde su casa o su comunidad:

  • Plantar flores silvestres nativas en jardines y espacios abiertos.
pink petaled flower photograph
  • Reducir el uso de pesticidas y optar por métodos de manejo integrado de plagas.
  • Crear pequeños refugios verdes en balcones, patios o huertos urbanos.
  • Participar como científico ciudadano y apoyar proyectos de monitoreo.
  • Involucrar a niñas y niños en actividades de jardinería y conservación.

Cuidar a los polinizadores significa cuidar el campo, la economía y nuestra propia alimentación. Su trabajo ocurre en silencio, pero sostiene gran parte de lo que llega a nuestra mesa. Protegerlos hoy garantiza alimentos, paisajes y biodiversidad para mañana.

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